La CABEZA humana es la parte superior de cuerpo humano, que se encuentra unida al tronco por medio del cuello. Pivota sobre la columna vertebral (cervical) y ejerce los movimientos de rotación a través de los músculos del cuello. 

    La cabeza se divide en dos zonas bien diferenciadas: el cráneo y la cara o macizo facial. 

     Hablamos de la REGIÓN CERVICAL como aquella que comprende las siete primeras vértebras de la columna vertebral.

     Las vértebras que sufren una lesión pero presentan aspecto alineado pueden tornarse inestables y producir un daño neurológico temporal o permanente. Las lesiones pueden estar originadas por traumatismos leves de la partes óseas (apófisis espinosas o transversales) y blandas (latigazo cervical), postoperatorios, tortícolis, cervicalgias, cervicobraquialgias, síndromes compresivos, enfermedades reumáticas y/o degenerativas.

      Los principales síntomas refieren sensación de disconfort en el cuello agravado con el movimiento o con posiciones prolongadas; dolor que irradia hacia los hombros, región occipital, zona posterior de la espalda y/o miembros superiores; rigidez y espasmos musculares; sensación de hormigueo, quemazón o punzada; pérdida o sensación de falta de fuerza…

      El RAQUIS DORSAL desempeña fundamentalmente un papel de protección del eje medular. Biomecánicamente, el raquis torácico es más estable que el lumbar por sus estructuras óseas circundantes (costillas) y la musculatura. En las vértebras torácicas, las carillas articulares son verticales y tienen una orientación circular que permite el movimiento de rotación entre dos vértebras adyacentes, limitando las costillas este movimiento. Aproximadamente, se hallan orientadas 60º con respecto al plano transversal y 20º respecto al plano frontal.

     Llamamos dorsalgia al cuadro de dolor originado en esta zona. Posturas inadecuadas como las cifosis, son un factor básico en el dolor de espalda pudiendo deberse a diversas patologías como la osteoporosis, lesiones espondiloartrósicas, aplastamiento vertebral, fracturas, escoliosis dolorosas, metástasis, enfermedades infecciosas, etc.

     El RAQUIS LUMBAR tiene que soportar el peso de los segmentos superiores y del tronco, transmitiendo las fuerzas compresivas y de cizalla a la parte inferior durante la realización de las actividades de la vida diaria.

     Las carillas articulares de las vértebras lumbares están ligeramente desplazadas hacia el plano frontal, dirigidas hacia atrás y hacia dentro, por lo que se encuentran casi enfrentadas. La orientación de las carillas es de 45º con respecto al plano frontal y 90º con respecto al transversal; éstas junto los discos son el 80%de la estabilidad. En el raquis lumbar se pueden realizar movimientos de flexión, extensión e inclinación lateral, pero es limitada la rotación.

     Generalmente, se llama lumbalgia al dolor de espalda en la zona lumbar causado por todo tipo de trastornos relacionados con las vértebras lumbares como de los tejidos blandos de esa zona como son los músculos, ligamentos, nervios y discos intervertabrales

     La ARTICULACIÓN SACROILÍACA (a menudo abreviada como ASI o SI) es una articulación que se halla entre el hueso sacro y la porción ilíaca del hueso coxal de la pelvis, firmemente reforzada por varios ligamentos. Es una articulación fuerte que se encarga de soportar el peso de la mitad superior del cuerpo humano, transmitiéndolo a los miembros inferiores. Se trata de una articulación sinovial de tipo plana en su tercio anterior y, a su vez, fibrosa de tipo sindesmosis en sus dos tercios posteriores.

   La REGIÓN INGUINAL se encuentra en la zona anterior de la pared anterolateral del abdomen entre el plano transtubercular y el ligamento inguinal, extendiéndose en profundidad hasta el plano preperitoneal. Se extiende desde la espina anterosuperior o EIAS y el tubérculo del pubis.